miércoles, 11 de junio de 2014

Nuestro mundo alrededor del Mundial

Pocos eventos nos obsesionan tanto como un Mundial de fútbol. Durante un mes, lo más importante para muchos tiene que ver con los partidos, las nóminas, los lesionados, y el resultado de las “pollas”. En un Mundial uno deja de ser indiferente ante un  “Irán – Bosnia” o un “Argelia – Corea del Sur”, se aprende nombres como Sotiris Ninis o Vasili Berezutskiy, o se comienza a adquirir conocimientos de coctel con cosas como que Grecia en griego se dice “Hellas”, o que Suecia se escribe “Sverige”.

La última vez que Colombia fue a un Mundial fue en 1998 en Francia, lo que significa que una generación apenas va a saber lo que significa tener a Colombia en este torneo de la FIFA. Esa generación solo había tenido que soportar eliminaciones, humillaciones, y álbumes de Mundiales sin los jugadores de su país. Un justo premio para tanto sufrimiento es poder ver a Colombia en Brasil 2014.

Otros tuvimos la posibilidad de vivir 3 Mundiales consecutivos con Colombia como participante. ¿Cómo olvidar la pintoresca selección de Italia 90, con bigotes y melenas paseando buen fútbol por Italia? ¿O cómo olvidar toda la expectativa y euforia, además de la consecuente frustración con el desempeño de Colombia en USA 94?, o incluso, ¿cómo olvidar las atajadas de Mondragón para evitar una humillación en Francia 98? Nombres como Freddy Rincón, René Higuita, “tren” Valencia o Faustino Asprilla hicieron parte de una estupenda generación de jugadores colombianos, que si bien no obtuvo ningún título internacional, nos hizo vibrar con un fútbol estético y vistoso. Hazañas como el gol de Rincón en el último minuto ante Alemania en el 90, el 5-0 ante Argentina en Buenos Aires en el 93, o el recordado “escorpión” de René Higuita en el estadio “Wembley” de Londres en 1995, fueron parte del sello de esa generación comandada por Francisco Maturana y Hernán Darío Gómez.

Los que somos fans de los Mundiales siempre recordamos algunos partidos como si fueran batallas épicas. En los Mundiales de los 90’s recordamos el estupendo “Brasil 3 – Holanda 2” en los cuartos de final de 1994, o el “Argentina 2 – Inglaterra 2” de 1998. Generaciones anteriores recordarán  en España 82 los juegos “Alemania 3 – Francia 3” en semifinales (ganó Alemania por penales) o “Italia 3 – Brasil 2”. Los colombianos recordamos “Alemania 1 – Colombia 1” en 1990 como nuestra mayor gesta en la historia de los Mundiales.

Los Mundiales también cuentan con héroes. Tres torneos (1958, 1962 y 1970) se deleitaron con la magia de Pelé, mientras que México 86 vio la astucia (con el pie y con la mano) de Maradona. Francia aportó a Michel Platini en los 80’s y a Zidane en los 90’s y 2000. Alemania suele aportar temibles goleadores como Klose, Rummenigge o Klinsmann, mientras que Italia aporta calidad en la defensa con apellidos como Baresi, Maldini o Cannavaro.

Así como hay héroes, también hay decepciones. Colombia fue la mayor de ellas en 1994, cuando muchos daban al equipo como campeón debido a su goleada sobre Argentina en eliminatorias y a lo que se había mostrado en los partidos amistosos previos al Mundial. Argentina sufrió algo similar en 2002, cuando pasó de ser favorito a eliminado en la primera ronda. Italia, siendo campeón del mundo, cayó en primera ronda, tal como le pasó a Francia en 2002. Jugadores como Messi o Cristiano Ronaldo aún no han brillado en un Mundial, mientras que Holanda ha disputado 3 finales de la Copa del Mundo sin ganar ninguna.


El 12 de Junio comienza a escribirse una nueva parte de la historia, esperando que los equipos por los que vamos (Colombia, especialmente) hagan un buen torneo. Tiempo de dejar de hablar, y esperar “pacientemente” el momento en que el japonés Yuichi Nishimura decrete el pitazo inicial de “Brasil – Croacia”.   

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