martes, 4 de diciembre de 2012

Miguel Calero: Un show, una leyenda.




Los tiempos han cambiado mucho. En 1990, la televisión colombiana solo tenía 2 canales, y era muy difícil observar los partidos de fútbol profesional, en tanto que solo se transmitían los cuadrangulares semifinales y las finales, y de ahí que muy pocas veces pudimos observar al Sporting de Barranquilla, club que fue perenne habitante del último lugar de la tabla en los torneos en los que participó. Jugaba en el intenso calor del “Romelio Martínez”, pero la lluvia de goles en cada fecha era incesante, y no precisamente a favor del equipo costeño.

Para enterarnos del Sporting, debíamos escuchar los programas de deportes en la radio, esperar la emisión de “Teledeportes” o el “Show del gol Criptón” para ver los goles, o leer el diario al día siguiente, y así poder saber que si bien Sporting perdía, su portero era figura. Su nombre, Miguel Calero.

Miguel fue un portero vallecaucano nacido en 1971, nacido para el fútbol en las divisiones inferiores del Deportivo Cali, donde de la mano del desaparecido entrenador de porteros Carlos Portela, alternó con otros grandes del arco colombiano como Faryd Mondragón y Óscar Córdoba, y así saltó al profesionalismo en el mencionado Sporting, para luego vestir los colores de la selección Colombia, Deportivo Cali, Atlético Nacional, y el Pachuca de México, donde conoció la gloria al ganar varios torneos, incluyendo la Copa Sudamericana.

Su estilo en la portería era irreverente pero serio. En situaciones donde su equipo pasaba apuros, iba hasta al otro arco a intentar un gol, y a veces lo lograba, pero también era muy serio y vistoso bajo los tres palos, en tanto que sus atajadas eran espectaculares, literalmente volaba, así que el cielo le será familiar.

Cómo olvidar el estupendo gol que le marcó al Deportivo Pereira, siendo el primer gol que hace un portero en Colombia con balón en movimiento, o el penal que le atajó a Martín Palermo en la Copa América de 1999, o el elegante uniforme azul con el que en el Preolímpico de 1991 tapó todo lo que disparaban, o las gestas en el Pachuca, equipo donde fue preparador de porteros hasta el final de sus días, convirtiéndose en el tercer jugador más ganador de la historia de Colombia, después de Iván Ramiro Córdoba y Fabián Vargas.

Calero no solo fue un estupendo portero, sino que como ser humano siempre fue intachable. Nunca fue motivo de escándalo, siempre fue amigo de los niños, y ningún técnico, jugador o periodista tuvo queja de él. Hasta en eso fue un grande.

El 4 de Diciembre de 2012, y después de un accidente cerebrovascular, Miguel nos abandona. Se nos va un grande, un ídolo, un ejemplo a seguir, pero la leyenda, como el show, por siempre vivirá.

2 comentarios:

  1. Bonito artículo. Sin embargo Calero murió por una trombosis cerebrovascular, que es diferente a un accidente cardiovascular. Ese detalle nada más.

    Del resto, me parece que es un buen homenaje, respetuoso, afectuoso y centrado. Felicidades.

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  2. Muchas gracias por la aclaración, y por tu visita! Bienvenida siempre a este lugar!

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