Busque en su memoria los años
1999 y 2000. Recordará que en esa época el automovilismo fue un deporte muy
popular, en tanto que Colombia venía de un fracaso estruendoso en el Mundial de
fútbol Francia 98, y en ese entonces, un
muchacho, tan veloz como arrogante, comenzaba a ganar carreras en una categoría
importante de autos. La gente ponía en sus carros calcomanías que decían “Target”
(muchos ni sabían que realmente era el nombre de una tienda), compraba autos
rojos de juguete, veía las carreras narradas por Ricardo Soler y Jorge Leal (de
ahí salió el famoso “Ricardo Jorge”!) y no era indiferente al escuchar nombres
como Dario Franchitti, Max Papis, o Helio Castroneves. Ese par de años, Juan
Pablo Montoya nos invitó a subirnos a su vehículo para andar los caminos de la
Fórmula CART y disfrutar de los avatares del automovilismo.
El 30 de Marzo (mañana, si usted
es un lector puntual y juicioso), comienza una nueva temporada de Indycar
(fusión entre la mencionada categoría CART y la Indy Racing League), una de las
categorías de autos más rápidas del mundo, y que si bien no cuenta con tanto
glamour y tecnología como la Fórmula 1, sí le da una especial importancia al
espectáculo y las batallas entre pilotos. En esta nueva temporada de Indycar competirán
4 pilotos colombianos, siendo ellos Juan Pablo Montoya, Carlos Muñoz, Sebastián
Saavedra y Carlos Huertas.
La historia de los colombianos en
Indycar comenzó en 1984, cuando el piloto paisa Roberto José Guerrero llegó a
la categoría después de 2 frustrantes años en Fórmula 1 con equipos de bajo
presupuesto. Guerrero fue un piloto muy rápido pero con muy mala fortuna. Ganó
solo 2 carreras en sus casi 15 años de competencia, curiosamente en 1987,
temporada que tuvo que abandonar porque quedó en coma después de un accidente
en unas pruebas. También tuvo un gran fiasco en las 500 millas de Indianápolis
en 1992, cuando en la vuelta de presentación, y siendo el primero en la línea
de partida, hizo un trompo con su auto y abandonó la carrera. Actualmente es
comentarista de televisión, con un marcado acento gringo.
El siguiente colombiano en la
categoría fue Juan Pablo Montoya para las temporadas 1999 y 2000 con el equipo
Target Chip Ganassi. Un piloto superlativo, ganó la temporada 1999, como buen
colombiano, con una alta dosis de sufrimiento, en tanto que empató al final en
puntos con su rival y amigo Dario Franchitti, pero se hizo al campeonato por
haber ganado 7 carreras, 5 más que
Franchitti. En el año 2000, y mostrando su acostumbrada velocidad, tuvo
una temporada irregularmente absurda, abandonando en carreras por raros fallos
mecánicos o problemas en la configuración del auto. Aun así ganó 3 carreras y
las 500 Millas de Indianápolis, la carrera más famosa del mundo.
En 2014 Montoya regresa a la
categoría, después de polémicos pasos por la Fórmula 1 y NASCAR. Su nuevo
equipo es el Team Penske, el más ganador de la historia de la serie, pero
necesitado de triunfos, en tanto que hace casi 10 años no gana un campeonato.
Otro de los pilotos colombianos
en esta temporada es Sebastián Saavedra. Este joven piloto bogotano debutó en
2010, pero una mezcla de mala suerte, malos equipos y errores de manejo no han permitido que haga carreras
memorables. Este año va con un equipo decente, y será dirigido por quien fuera
compañero de Montoya en 1999 y 2000, Jimmy Vasser.
Carlos Muñoz es otro joven
piloto, que debutó en 2013 en la categoría. De formación en Europa, Muñoz casi
logra el sueño de cualquier piloto: ganar las 500 millas de Indianápolis en su
primer intento. En aquella ocasión, una bandera amarilla (neutralización) a
pocas vueltas del final le impidió tomar la leche que ganan los vencedores de
la carrera. Un merecido segundo lugar, pero había para más. Su jefe es Michael
Andretti, hijo del legendario Mario Andretti y rival de Montoya en 1999 y 2000.
La delegación colombiana la
completa Carlos Huertas, quien llega a Dale Coyne Racing, un equipo donde tiene
que llevar patrocinador para poder correr (“Café de Colombia” es el suyo). No
hizo pruebas de pretemporada, pero igual se esperan cosas interesantes de él
debido a su ampli formación en Europa.
Es histórica la participación
colombiana en esta categoría en 2014. Nunca antes se han visto tantas banderas
de Colombia en una categoría importante de automovilismo. Ojalá hagan un buen
trabajo, dejen el nombre del país en alto, y nos hagan sentir los que
vivimos en 1999 y 2000, cuando conocimos un deporte fascinante y lo aprendimos
y vivimos a toda velocidad.
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